Загрузка...

AI-разбор доступен после входа

Суть книги, пересказ, главный конфликт, ключевые идеи, вывод, кому полезна, главные темы, персонажи и цитаты можно получить после входа в BookRa.

auto_awesomeПолучить AI-разбор

Читать онлайн

Страница 81 из 81

–Allí comenzaremos de nuevo la vida. Alzaremos una casita blanca con ventanas verdes. Vivirás rodeada de flores y yo de pájaros. Por la mañana te llevaré hasta la playa y revolverás sus arenas y recogerás preciosas conchas. Nos sentaremos sobre una roca y contemplaremos silenciosos aquellas olas azules que llegarán de lejos a mirarse en tus ojos y a besar tus pies. Al pie de una fuente clara tu cabeza reposará por las tardes sobre mi hombro, y el aire de la montaña, cargado de aromas, jugará otra vez con esos bucles de oro…

–¡Calla, calla…! Es demasiada felicidad. ¡Yo me ahogo!

–Aún quedan para ti días de sol en la vida, Elena mía. Para mí nunca ha dejado de lucir, porque lo llevo en el corazón. Huyamos, huyamos hacia la dicha.

–¡Sí, sí, huyamos!—exclamó Elena apretando sus labios con frenesí contra los de su esposo.

Pero repentinamente quedó inmóvil con los ojos extáticos.

–¿Y Clara que llega mañana?

–¿Clara?—preguntó Reynoso en el colmo de la sorpresa.

Entonces su esposa le dio cuenta de la desgracia que sobre aquélla pesaba y de la firme resolución que había manifestado de alejarse para siempre de su marido. Reynoso nada sabía de sus disgustos domésticos, porque jamás le hablaba de ellos en sus cartas. Sólo tenía conocimiento de la muerte desastrosa del marquesito del Lago. Quedose pensativo y una lágrima silenciosa rodó por sus tostadas mejillas.

–¡Pobre Clara!—murmuró—. Merecía ser feliz. Un destino fatal encadenó su vida a la de ese desdichado, víctima de su temperamento, víctima también de su egoísmo y de su orgullo… Está bien—añadió al cabo serenándose—. Mañana llega Clara, pasado saldremos todos para el Havre y dentro de tres días navegaremos en alta mar respirando el aire de la libertad y de la dicha. Dios, al devolverme una esposa y una hermana, me da también un niño a quien amar, un niño que será hijo de los tres y que endulzará nuestras horas con sus juegos y su risa. Aún pueden lucir para Clara también días de sol si sabe resignarse… la más alta sabiduría que podemos alcanzar los mortales sobre la tierra.

–Los tres te deberemos nuestra felicidad. Donde tú respiras, la atmósfera se llena de nobles y puros sentimientos. Eres, esposo mío, la imagen de Dios sobre la tierra, todo bondad, todo misericordia.

Guardaron ambos silencio y se miraron largamente a los ojos paladeando la dicha intensa de los primeros días de su matrimonio. Después de una pausa prolongada Elena sacó el frasco de veneno que llevaba en el pecho y sonriendo ruborizada:

–Mira—le dijo—. Si me hubieras arrojado de aquí, cuando salieses encontrarías detrás de esa puerta un cadáver.

–¡Eso nunca!—exclamó Reynoso apoderándose vivamente del pomo y arrojándolo al suelo—. ¿Me he suicidado yo cuando vi el cielo desplomarse sobre mí? El cielo se desplomó sobre mí, es cierto, pero yo me abracé a él y… ya lo ves, me he salvado.

FIN

Страница 81 из 81

Назад18081Далее

Вам также может понравиться

Страница 1 из 5

Назад125Далее