Удобнее читать в приложении
AI-разбор доступен после входа
Суть книги, пересказ, главный конфликт, ключевые идеи, вывод, кому полезна, главные темы, персонажи и цитаты можно получить после входа в BookRa.
auto_awesomeПолучить AI-разборО книге
Дата написания1970-01-01
Язык книгиes
Возрастное ограничение0+
Читать онлайн
Страница 114 из 118Chichí se presentó, atraída por el grito, para ver cómo su padre se escapaba de los brazos de su esposa, cayendo en un sofá, rodando luego por el suelo, con los ojos vidriosos y salientes, con la boca contraída, llorando espuma.
Un lamento se extendió por las lujosas habitaciones, un quejido, siempre el mismo, que pasaba por debajo de las puertas hasta la escalera majestuosa y solitaria:
–¡Oh, Julio! … ¡Oh, hijo mío! …
V
Campos de muerte
Iba avanzando el automóvil lentamente, bajo el cielo lívido de una mañana de invierno.
Temblaba el suelo á lo lejos con blancas palpitaciones, semejantes al aleteo de una banda de mariposas posada en los surcos. Sobre unos campos, el enjambre era denso; en otros, formaba pequeños grupos.
Al aproximarse el vehículo, las blancas mariposas se animaban con nuevos colores. Un ala se volvía azul; otra, encarnada… Eran pequeñas banderas, á cientos, á miles, que se estremecían día y noche con la tibia brisa impregnada de sol, con el huracán acuoso de las mañanas pálidas, con el frío mordiente de las noches interminables. La lluvia había lavado y relavado sus colores, debilitándolos. Las telas, inquietas, tenían sus bordes roídos por la humedad. Otras estaban quemadas por el sol, como insectos que acabasen de rozar el fuego.
Las banderas dejaban entrever con las palpitaciones de su temblor leños negros que eran cruces. Sobre estos maderos aparecían kepis obscuros, gorros rojos, cascos rematados por cabelleras de crines que se pudrían lentamente, llorando lágrimas atmosféricas por todas sus puntas.
–¡Cuánto muerto!—suspiró en el interior del automóvil la voz de don Marcelo.
Y René, que iba enfrente de él, movió la cabeza con triste sentimiento.
Doña Luisa miraba la fúnebre llanura, mientras sus labios se estremecían levemente con un rezo continuo. Chichí volvía á un lado y á otro sus ojos, agrandados por el asombro. Parecía más grande, más fuerte, á pesar de la palidez verdosa que descoloraba su rostro.
Las dos señoras iban vestidas de luto, con luengos velos. De luto también el padre, hundido en su asiento, con aspecto de ruina, las piernas cuidadosamente envueltas en una manta de pieles. René conservaba su uniforme de campaña, llevando sobre él un corto impermeable de automovilista. A pesar de sus heridas, no había querido retirarse del ejército. Estaba agregado á una oficina técnica hasta la terminación de la guerra.
La familia Desnoyers iba á cumplir su deseo.
Al recobrar sus sentidos, después de la noticia fatal, el padre había concentrado toda su voluntad en una petición:
–Necesito verle… ¡Oh, mi hijo! … ¡Mi hijo!
Inútilmente el senador le demostró la imposibilidad de este viaje. Se estaban batiendo todavía en la zona donde había caído Julio. Más adelante tal vez fuese posible la visita. «Quiero verle», insistió el viejo. Necesitaba contemplar la tumba del hijo antes de morir él á su vez. Y Lacour tuvo que esforzarse durante cuatro meses, formulando súplicas y forzando resistencias para conseguir que don Marcelo pudiese realizar este viaje.
Un automóvil militar se llevó, al fin, una mañana á todos los de la familia Desnoyers. El senador no pudo ir con ellos. Circulaban rumores de una próxima modificación ministerial, y él debía mostrarse en la Alta Cámara, por si la República reclamaba sus servicios un tanto menospreciados.
Pasaron la noche en una ciudad de provincia, donde estaba la comandancia de un cuerpo de ejército. René tomó informes de los oficiales que habían presenciado el gran combate. Con el mapa á la vista fué siguiendo sus explicaciones, hasta conocer la sección de terreno en que se había movido el regimiento de Julio.
A la mañana siguiente reanudaron el viaje. Un soldado que había tomado parte en la batalla les servía de guía, sentado en el pescante, al lado del chauffeur. René consultaba de vez en cuando el mapa extendido sobre sus rodillas y hacía preguntas al soldado. El regimiento de éste se había batido junto al de Desnoyers, pero no podía recordar con exactitud los lugares pisados por él meses antes. El campo había sufrido transformaciones. Presentaba un aspecto distinto de cuando lo vió cubierto de hombres, entre las peripecias del combate. La soledad le desorientaba… Y el automóvil fué avanzando con lentitud, sin más norte que los grupos de sepulturas, siguiendo la carretera central, lisa y blanca, metiéndose por los caminos transversales: zanjas tortuosas, barrizales de relejes profundos, en los que daba grandes saltos que hacían chillar sus muelles. A veces seguía á campo traviesa, de un grupo de cruces á otro, aplastando con la huella de sus neumáticos los surcos abiertos por la labranza.
Tumbas… tumbas por todos lados. Las blancas langostas de la muerte cubrían el paisaje. No quedaba un rincón libre de este aleteo glorioso y fúnebre. La tierra gris recién abierta por el arado, los caminos amarillentos, las arboledas obscuras, todo palpitaba con una ondulación incansable. El suelo parecía gritar; sus palabras eran las vibraciones de las inquietas banderas. Y los miles de gritos, con una melopea recomenzada incesantemente á través de los días y las noches, cantaban el choque monstruoso que había presenciado esta tierra y del cual guardaba todavía un escalofrío trágico.
–Muertos… muertos—murmuraba Chichí, siguiendo con la vista la fila de cruces que se deslizaba por los flancos del automóvil en incesante renovación.
–¡Señor, por ellos! … ¡por sus madres!—gemía doña Luisa reanudando su rezo.
Aquí se había desarrollado lo más terrible del combate, la pelea á uso antiguo, el choque cuerpo á cuerpo, fuera de las trincheras, á la bayoneta, con la culata, con los puños, con los dientes.
El guía, que empezaba á orientarse, iba señalando diversos puntos del horizonte solitario. Allí estaban los tiradores africanos; más acá, los cazadores. Las grandes agrupaciones de tumbas eran de soldados de línea que habían cargado á la bayoneta por los lados del camino.
Se detuvo el automóvil. René bajó detrás del soldado para examinar las inscripciones de unas cruces. Tal vez procedían estos muertos del regimiento que buscaban. Chichí bajó también maquinalmente, con el irresistible deseo de proteger á su marido.
Cada sepultura guardaba varios hombres. El número de cadáveres podía contarse por los kepis ó los cascos que se pudrían y oxidaban adheridos á los brazos de la cruz. Las hormigas formaban rosario sobre las prendas militares, perforadas por agujeros de putrefacción, y que ostentaban aún la cifra del regimiento. Las coronas con que había adornado la piedad patriótica algunos de estos sepulcros se ennegrecían y deshojaban. En unas cruces los nombres de los muertos eran todavía claros; en otras empezaban á borrarse y dentro de poco serían ilegibles.
«¡La muerte heroica! … ¡La gloria!», pensaba Chichí con tristeza.
Вам также может понравиться
{"page":{"canonicalUrl":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f","pageTitle":"Los cuatro jinetes del apocalipsis (Висенте Бласко-Ибаньес) — полный текст, краткое содержание, анализ и герои","metaDescription":"Полный текст книги «Los cuatro jinetes del apocalipsis». А также краткое содержание, главные мысли, конфликт, темы, персонажи, цитаты и ответы на вопросы.","headingTitle":"«Los cuatro jinetes del apocalipsis». Читать бесплатно онлайн","headingSubtitle":"Висенте Бласко-Ибаньес","structuredData":[{"@context":"https://schema.org","@type":"BreadcrumbList","@id":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"BookRa","item":"https://bookra.app/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"зарубежная классика","item":"https://bookra.app/genre/5214"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Los cuatro jinetes del apocalipsis","item":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f"}]},{"@context":"https://schema.org","@type":"WebPage","@id":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f","url":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f","name":"«Los cuatro jinetes del apocalipsis». Читать бесплатно онлайн","description":"Полный текст книги «Los cuatro jinetes del apocalipsis». А также краткое содержание, главные мысли, конфликт, темы, персонажи, цитаты и ответы на вопросы.","breadcrumb":{"@id":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f#breadcrumb"},"mainEntity":{"@id":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f#work"},"primaryImageOfPage":{"@type":"ImageObject","url":"https://storage.yandexcloud.net/bookra-catalog-pd-public/content/af1b390d-a43a-11e8-aa6b-0cc47a520474/thumbs/1200.webp"}},{"@context":"https://schema.org","@type":"Book","@id":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f#work","name":"Los cuatro jinetes del apocalipsis","url":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f","description":"Полный текст книги «Los cuatro jinetes del apocalipsis». А также краткое содержание, главные мысли, конфликт, темы, персонажи, цитаты и ответы на вопросы.","image":"https://storage.yandexcloud.net/bookra-catalog-pd-public/content/af1b390d-a43a-11e8-aa6b-0cc47a520474/thumbs/1200.webp","inLanguage":"es","genre":["зарубежная классика","зарубежная старинная литература","зарубежные любовные романы","историческая фантастика","исторические приключения","классические любовные романы"],"sameAs":["https://litres.ru/book/visente-blasko-ibanes/los-cuatro-jinetes-del-apocalipsis-36362318/"],"author":[{"@type":"Person","@id":"https://bookra.app/author/92bdba0e-9f41-11e1-aac2-5924aae99221#person","name":"Висенте Бласко-Ибаньес","url":"https://bookra.app/author/92bdba0e-9f41-11e1-aac2-5924aae99221","sameAs":["https://ru.wikipedia.org/wiki/%D0%91%D0%BB%D0%B0%D1%81%D0%BA%D0%BE_%D0%98%D0%B1%D0%B0%D0%BD%D1%8C%D0%B5%D1%81%2C_%D0%92%D0%B8%D1%81%D0%B5%D0%BD%D1%82%D0%B5","https://www.wikidata.org/wiki/Q219646"]}],"about":[{"@type":"Thing","name":"зарубежная классика"},{"@type":"Thing","name":"зарубежная старинная литература"},{"@type":"Thing","name":"зарубежные любовные романы"},{"@type":"Thing","name":"историческая фантастика"},{"@type":"Thing","name":"исторические приключения"},{"@type":"Thing","name":"классические любовные романы"},{"@type":"Thing","name":"чтение онлайн"},{"@type":"Thing","name":"саммари"},{"@type":"Thing","name":"AI-разбор"},{"@type":"Thing","name":"персонажи"},{"@type":"Thing","name":"цитаты"}],"workExample":{"@type":"Book","@id":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f#edition","url":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f","bookFormat":"https://schema.org/EBook","inLanguage":"es","sameAs":["https://litres.ru/book/visente-blasko-ibanes/los-cuatro-jinetes-del-apocalipsis-36362318/"],"isAccessibleForFree":true,"potentialAction":{"@type":"ReadAction","name":"Читать бесплатно онлайн «Los cuatro jinetes del apocalipsis»","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https://bookra.app/books/1BOwpM8f","actionPlatform":["https://schema.org/DesktopWebPlatform"]},"expectsAcceptanceOf":{"@type":"Offer","category":"nologinrequired"}}}}],"book":{"idCatalog":764351,"shortId":"1BOwpM8f","title":"Los cuatro jinetes del apocalipsis","coverUrl":"https://storage.yandexcloud.net/bookra-catalog-pd-public/content/af1b390d-a43a-11e8-aa6b-0cc47a520474/thumbs/1200.webp","annotationText":"","catalogType":"PUBLIC_DOMAIN","catalogTypeLabel":"Общественное достояние","authorLine":"Висенте Бласко-Ибаньес","authors":[{"id":"92bdba0e-9f41-11e1-aac2-5924aae99221","displayName":"Висенте Бласко-Ибаньес","protectedUrl":"/author/92bdba0e-9f41-11e1-aac2-5924aae99221","wikipediaUrl":"https://ru.wikipedia.org/wiki/%D0%91%D0%BB%D0%B0%D1%81%D0%BA%D0%BE_%D0%98%D0%B1%D0%B0%D0%BD%D1%8C%D0%B5%D1%81%2C_%D0%92%D0%B8%D1%81%D0%B5%D0%BD%D1%82%D0%B5","wikidataUrl":"https://www.wikidata.org/wiki/Q219646"}],"genres":[{"id":5214,"title":"зарубежная классика","token":null,"publicUrl":"https://bookra.app/genre/5214"},{"id":5215,"title":"зарубежная старинная литература","token":null,"publicUrl":"https://bookra.app/genre/5215"},{"id":5091,"title":"зарубежные любовные романы","token":null,"publicUrl":"https://bookra.app/genre/5091"},{"id":5071,"title":"историческая фантастика","token":null,"publicUrl":"https://bookra.app/genre/5071"},{"id":5095,"title":"исторические приключения","token":null,"publicUrl":"https://bookra.app/genre/5095"},{"id":201687,"title":"классические любовные романы","token":null,"publicUrl":"https://bookra.app/genre/201687"}],"keywords":[],"facts":[{"key":"dateWritten","label":"Дата написания","value":"1970-01-01"},{"key":"bookLanguage","label":"Язык книги","value":"es"},{"key":"adult","label":"Возрастное ограничение","value":"0+"}],"seoSections":[],"authorSummary":null,"hasArtifacts":false,"canReadInApp":true,"readUrl":"https://web.bookra.app/?startapp=r_764351","artifactsUrl":"https://web.bookra.app/?startapp=b_764351","readCtaLabel":"Читать бесплатно","artifactsCtaLabel":"AI-разбор","appReadLinks":{"tg":"https://t.me/bookra_lib_bot/BookRa?startapp=r_764351","vk":"https://vk.com/app54470698#startapp=r_764351","max":"https://max.ru/id7751370047_bot?startapp=r_764351","web":"https://web.bookra.app/?startapp=r_764351"},"appAnalysisLinks":{"tg":"https://t.me/bookra_lib_bot/BookRa?startapp=b_764351","vk":"https://vk.com/app54470698#startapp=b_764351","max":"https://max.ru/id7751370047_bot?startapp=b_764351","web":"https://web.bookra.app/?startapp=b_764351"},"guestReaderUrl":"/books/1BOwpM8f?page=114#reader-content","authorCtaLabel":"Все книги автора","authorProtectedUrl":"/author/92bdba0e-9f41-11e1-aac2-5924aae99221","readersCount":0,"adultLabel":"0+","yearLabel":null,"datePublished":null,"publisherLabel":null,"isbn":null,"oclc":null,"lccn":null,"partnerUrl":null,"accessNote":"Полный текст книги и AI-разбор откроются на защищенных страницах BookRa после входа."},"reader":{"page":114,"totalPages":118,"hasPrev":true,"hasNext":true,"prevPageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=113#reader-content","nextPageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=115#reader-content","progressLabel":"Страница 114 из 118","sections":[{"id":"content13:83","kind":"paragraph","text":"Chichí se presentó, atraída por el grito, para ver cómo su padre se escapaba de los brazos de su esposa, cayendo en un sofá, rodando luego por el suelo, con los ojos vidriosos y salientes, con la boca contraída, llorando espuma."},{"id":"content13:84","kind":"paragraph","text":"Un lamento se extendió por las lujosas habitaciones, un quejido, siempre el mismo, que pasaba por debajo de las puertas hasta la escalera majestuosa y solitaria:"},{"id":"content13:85","kind":"paragraph","text":"–¡Oh, Julio! … ¡Oh, hijo mío! …"},{"id":"content14:0","kind":"heading","text":"V"},{"id":"content14:1","kind":"heading","text":"Campos de muerte"},{"id":"content14:2","kind":"paragraph","text":"Iba avanzando el automóvil lentamente, bajo el cielo lívido de una mañana de invierno."},{"id":"content14:3","kind":"paragraph","text":"Temblaba el suelo á lo lejos con blancas palpitaciones, semejantes al aleteo de una banda de mariposas posada en los surcos. Sobre unos campos, el enjambre era denso; en otros, formaba pequeños grupos."},{"id":"content14:4","kind":"paragraph","text":"Al aproximarse el vehículo, las blancas mariposas se animaban con nuevos colores. Un ala se volvía azul; otra, encarnada… Eran pequeñas banderas, á cientos, á miles, que se estremecían día y noche con la tibia brisa impregnada de sol, con el huracán acuoso de las mañanas pálidas, con el frío mordiente de las noches interminables. La lluvia había lavado y relavado sus colores, debilitándolos. Las telas, inquietas, tenían sus bordes roídos por la humedad. Otras estaban quemadas por el sol, como insectos que acabasen de rozar el fuego."},{"id":"content14:5","kind":"paragraph","text":"Las banderas dejaban entrever con las palpitaciones de su temblor leños negros que eran cruces. Sobre estos maderos aparecían kepis obscuros, gorros rojos, cascos rematados por cabelleras de crines que se pudrían lentamente, llorando lágrimas atmosféricas por todas sus puntas."},{"id":"content14:6","kind":"paragraph","text":"–¡Cuánto muerto!—suspiró en el interior del automóvil la voz de don Marcelo."},{"id":"content14:7","kind":"paragraph","text":"Y René, que iba enfrente de él, movió la cabeza con triste sentimiento."},{"id":"content14:8","kind":"paragraph","text":"Doña Luisa miraba la fúnebre llanura, mientras sus labios se estremecían levemente con un rezo continuo. Chichí volvía á un lado y á otro sus ojos, agrandados por el asombro. Parecía más grande, más fuerte, á pesar de la palidez verdosa que descoloraba su rostro."},{"id":"content14:9","kind":"paragraph","text":"Las dos señoras iban vestidas de luto, con luengos velos. De luto también el padre, hundido en su asiento, con aspecto de ruina, las piernas cuidadosamente envueltas en una manta de pieles. René conservaba su uniforme de campaña, llevando sobre él un corto impermeable de automovilista. A pesar de sus heridas, no había querido retirarse del ejército. Estaba agregado á una oficina técnica hasta la terminación de la guerra."},{"id":"content14:10","kind":"paragraph","text":"La familia Desnoyers iba á cumplir su deseo."},{"id":"content14:11","kind":"paragraph","text":"Al recobrar sus sentidos, después de la noticia fatal, el padre había concentrado toda su voluntad en una petición:"},{"id":"content14:12","kind":"paragraph","text":"–Necesito verle… ¡Oh, mi hijo! … ¡Mi hijo!"},{"id":"content14:13","kind":"paragraph","text":"Inútilmente el senador le demostró la imposibilidad de este viaje. Se estaban batiendo todavía en la zona donde había caído Julio. Más adelante tal vez fuese posible la visita. «Quiero verle», insistió el viejo. Necesitaba contemplar la tumba del hijo antes de morir él á su vez. Y Lacour tuvo que esforzarse durante cuatro meses, formulando súplicas y forzando resistencias para conseguir que don Marcelo pudiese realizar este viaje."},{"id":"content14:14","kind":"paragraph","text":"Un automóvil militar se llevó, al fin, una mañana á todos los de la familia Desnoyers. El senador no pudo ir con ellos. Circulaban rumores de una próxima modificación ministerial, y él debía mostrarse en la Alta Cámara, por si la República reclamaba sus servicios un tanto menospreciados."},{"id":"content14:15","kind":"paragraph","text":"Pasaron la noche en una ciudad de provincia, donde estaba la comandancia de un cuerpo de ejército. René tomó informes de los oficiales que habían presenciado el gran combate. Con el mapa á la vista fué siguiendo sus explicaciones, hasta conocer la sección de terreno en que se había movido el regimiento de Julio."},{"id":"content14:16","kind":"paragraph","text":"A la mañana siguiente reanudaron el viaje. Un soldado que había tomado parte en la batalla les servía de guía, sentado en el pescante, al lado del chauffeur. René consultaba de vez en cuando el mapa extendido sobre sus rodillas y hacía preguntas al soldado. El regimiento de éste se había batido junto al de Desnoyers, pero no podía recordar con exactitud los lugares pisados por él meses antes. El campo había sufrido transformaciones. Presentaba un aspecto distinto de cuando lo vió cubierto de hombres, entre las peripecias del combate. La soledad le desorientaba… Y el automóvil fué avanzando con lentitud, sin más norte que los grupos de sepulturas, siguiendo la carretera central, lisa y blanca, metiéndose por los caminos transversales: zanjas tortuosas, barrizales de relejes profundos, en los que daba grandes saltos que hacían chillar sus muelles. A veces seguía á campo traviesa, de un grupo de cruces á otro, aplastando con la huella de sus neumáticos los surcos abiertos por la labranza."},{"id":"content14:17","kind":"paragraph","text":"Tumbas… tumbas por todos lados. Las blancas langostas de la muerte cubrían el paisaje. No quedaba un rincón libre de este aleteo glorioso y fúnebre. La tierra gris recién abierta por el arado, los caminos amarillentos, las arboledas obscuras, todo palpitaba con una ondulación incansable. El suelo parecía gritar; sus palabras eran las vibraciones de las inquietas banderas. Y los miles de gritos, con una melopea recomenzada incesantemente á través de los días y las noches, cantaban el choque monstruoso que había presenciado esta tierra y del cual guardaba todavía un escalofrío trágico."},{"id":"content14:18","kind":"paragraph","text":"–Muertos… muertos—murmuraba Chichí, siguiendo con la vista la fila de cruces que se deslizaba por los flancos del automóvil en incesante renovación."},{"id":"content14:19","kind":"paragraph","text":"–¡Señor, por ellos! … ¡por sus madres!—gemía doña Luisa reanudando su rezo."},{"id":"content14:20","kind":"paragraph","text":"Aquí se había desarrollado lo más terrible del combate, la pelea á uso antiguo, el choque cuerpo á cuerpo, fuera de las trincheras, á la bayoneta, con la culata, con los puños, con los dientes."},{"id":"content14:21","kind":"paragraph","text":"El guía, que empezaba á orientarse, iba señalando diversos puntos del horizonte solitario. Allí estaban los tiradores africanos; más acá, los cazadores. Las grandes agrupaciones de tumbas eran de soldados de línea que habían cargado á la bayoneta por los lados del camino."},{"id":"content14:22","kind":"paragraph","text":"Se detuvo el automóvil. René bajó detrás del soldado para examinar las inscripciones de unas cruces. Tal vez procedían estos muertos del regimiento que buscaban. Chichí bajó también maquinalmente, con el irresistible deseo de proteger á su marido."},{"id":"content14:23","kind":"paragraph","text":"Cada sepultura guardaba varios hombres. El número de cadáveres podía contarse por los kepis ó los cascos que se pudrían y oxidaban adheridos á los brazos de la cruz. Las hormigas formaban rosario sobre las prendas militares, perforadas por agujeros de putrefacción, y que ostentaban aún la cifra del regimiento. Las coronas con que había adornado la piedad patriótica algunos de estos sepulcros se ennegrecían y deshojaban. En unas cruces los nombres de los muertos eran todavía claros; en otras empezaban á borrarse y dentro de poco serían ilegibles."},{"id":"content14:24","kind":"paragraph","text":"«¡La muerte heroica! … ¡La gloria!», pensaba Chichí con tristeza."}],"toc":[{"id":"content0:0:1","label":"Vicente Blasco Ibáñez Los cuatro jinetes del apocalipsis","page":1,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f#reader-content"},{"id":"content0:1:1","label":"PRIMERA PARTE","page":1,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f#reader-content"},{"id":"content0:2:1","label":"I","page":1,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f#reader-content"},{"id":"content0:3:1","label":"En el jardín de la Capilla Expiatoria","page":1,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f#reader-content"},{"id":"content1:0:10","label":"II","page":10,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=10#reader-content"},{"id":"content1:1:10","label":"El centauro Madariaga","page":10,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=10#reader-content"},{"id":"content2:0:20","label":"III","page":20,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=20#reader-content"},{"id":"content2:1:20","label":"La familia Desnoyers","page":20,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=20#reader-content"},{"id":"content3:0:30","label":"IV","page":30,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=30#reader-content"},{"id":"content3:1:30","label":"El primo de Berlín","page":30,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=30#reader-content"},{"id":"content4:0:37","label":"V","page":37,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=37#reader-content"},{"id":"content4:1:37","label":"Donde aparecen los cuatro jinetes","page":37,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=37#reader-content"},{"id":"content5:0:45","label":"SEGUNDA PARTE","page":45,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=45#reader-content"},{"id":"content5:1:45","label":"I","page":45,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=45#reader-content"},{"id":"content5:2:45","label":"Las envidias de don Marcelo","page":45,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=45#reader-content"},{"id":"content6:0:50","label":"II","page":50,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=50#reader-content"},{"id":"content6:1:50","label":"Vida nueva","page":50,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=50#reader-content"},{"id":"content7:0:55","label":"III","page":55,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=55#reader-content"},{"id":"content7:1:55","label":"La retirada","page":55,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=55#reader-content"},{"id":"content8:0:65","label":"IV","page":65,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=65#reader-content"},{"id":"content8:1:65","label":"Junto á la gruta sagrada","page":65,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=65#reader-content"},{"id":"content9:0:73","label":"V","page":73,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=73#reader-content"},{"id":"content9:1:73","label":"La invasión","page":73,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=73#reader-content"},{"id":"content10:0:95","label":"TERCERA PARTE","page":95,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=95#reader-content"},{"id":"content10:1:95","label":"I","page":95,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=95#reader-content"},{"id":"content10:2:95","label":"Después del Marne","page":95,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=95#reader-content"},{"id":"content11:0:98","label":"II","page":98,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=98#reader-content"},{"id":"content11:1:98","label":"En el estudio","page":98,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=98#reader-content"},{"id":"content12:0:102","label":"III","page":102,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=102#reader-content"},{"id":"content12:1:102","label":"La guerra","page":102,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=102#reader-content"},{"id":"content13:0:110","label":"IV","page":110,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=110#reader-content"},{"id":"content13:1:110","label":"No hay quien le mate","page":110,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=110#reader-content"},{"id":"content14:0:114","label":"V","page":114,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=114#reader-content"},{"id":"content14:1:114","label":"Campos de muerte","page":114,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=114#reader-content"},{"id":"content14:94:118","label":"FIN","page":118,"pageUrl":"/books/1BOwpM8f?page=118#reader-content"}]},"similarBooks":[{"idCatalog":761862,"shortId":"18QUKXy8","title":"La Fontana de Oro","authorLine":"Бенито Перес Гальдос","primaryAuthorId":"43bce3d3-d535-102a-94d5-07de47c81719","coverUrl":"https://storage.yandexcloud.net/bookra-catalog-pd-public/content/3174f471-993d-11e8-a002-0cc47a5f3f85/thumbs/400.webp","publicUrl":"https://bookra.app/books/18QUKXy8"},{"idCatalog":766333,"shortId":"26jpFaZL","title":"Maid Marian","authorLine":"Thomas Love Peacock","primaryAuthorId":"3a0bbd44-ea98-11e0-9959-47117d41cf4b","coverUrl":"https://storage.yandexcloud.net/bookra-catalog-pd-public/content/f9eac39b-a43a-11e8-aa6b-0cc47a520474/thumbs/400.webp","publicUrl":"https://bookra.app/books/26jpFaZL"}],"similarBooksPagination":{"page":1,"pageSize":12,"totalItems":2,"totalPages":1,"hasPrev":false,"hasNext":false}},"notFound":false}